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Reducción de plásticos de un solo uso: un compromiso empresarial con el medioambiente

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Empresarios en el Bootcamp Valientes de Prospera

Reciclaje

En un contexto donde el medioambiente se ve afectado por el cambio climático y la contaminación, las empresas tienen la responsabilidad de adoptar buenas prácticas para reducir su impacto ambiental. Uno de los aspectos más críticos a tener en cuenta es la reducción de plásticos de un solo uso, ya que estos suponen una gran amenaza para el planeta.

En vista de esta realidad, en Colombia se creó la Ley 2232 de 2022, que establece medidas para la reducción gradual de los plásticos de un solo uso en el país, determinando qué productos quedarán prohibidos y en qué plazos.

Algunos de ellos como las bolsas, los mezcladores y pitillos, quedarán prohibidos a partir de julio del 2024, y otros como los recipientes de icopor, platos, cubiertos, vasos y recipientes desechables, deberán lograr un aprovechamiento del 50% para el año 2030.

Para informar a las empresas fabricantes, distribuidoras, comercializadoras y consumidoras de dichos artículos plásticos el impacto que esta ley tendrá en sus negocios, la Cámara de Comercio de Cali (CCC) llevó a cabo de la mano del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible (Minambiente) el taller “Identificación de alternativas sostenibles para la sustitución de plásticos de un solo uso”.

En este espacio, Carlos Jairo Ramírez, profesional especializado y líder en temas de plásticos del Ministerio, informó a los empresarios que sobre algunos productos plásticos que no quedaron prohibidos, se establece la obligación de implementar el principio de responsabilidad extendida del producto.

Es decir, que el dueño de marca o el productor de esos artículos deberá hacer una gestión para el cierre de ciclo de esos materiales y su reincorporación en el ciclo productivo mediante el reciclaje.

Si bien esta ley supondrá grandes transformaciones para las empresas, “la situación de prohibición se va a constituir en la construcción de nuevas oportunidades de negocio que harán que avancemos hacia mejorar la sostenibilidad ambiental, pues hay una producción masiva e indiscriminada de productos plásticos de un solo uso que está generando afectación por una gestión inadecuada”, asegura Ramírez.

Las nuevas alternativas para las empresas

Una muestra clara de que generar oportunidades de negocio alternativas es posible, es Ecobot, una empresa ValleE (programa que hoy es conocido como ALDEA de iNNpulsa Colombia y la CCC) que promueve la cultura del reciclaje a través de incentivos.

Competitividad, Octopus Force

Lina y Santiago Aramburo, CEOs de Ecobot

Su fundadora, Lina Aramburo, y su hermano decidieron emprender buscando una idea que le apostara a la sostenibilidad en vista de las bajas tasas de reciclaje en América Latina (alrededor del 14%). Así, surgieron los ‘ecobots’, máquinas donde las personas depositan diferentes tipos de envases plásticos de bebidas o de cuidado personal, entre otros, y obtienen cupones de descuentos en tiendas, restaurantes, productos y servicios de diferentes marcas participantes. Las botellas recolectadas en los ecobots luego son donadas en su totalidad a diferentes asociaciones de recicladores, fundaciones y organizaciones que garantizan que estos materiales sean transformados en nuevos productos.

Así, esta empresa le apuesta a la economía circular y al cierre de ciclo de los plásticos, logrando un modelo de negocio rentable. “Si bien promovemos la cultura de reciclaje, también somos una alternativa de comunicación y marketing verde para las marcas. Ellas contratan servicios donde les damos visibilidad en los ecobots que operan dentro de supermercados, centros comerciales y universidades, o usan las máquinas para campañas de sostenibilidad internas. De esta manera, generamos beneficios para el medioambiente, mientras somos financieramente sostenibles”, explica Lina.

Pero esta no es la única oportunidad de negocio. El experto de Minambiente expuso otras ideas a las que pueden recurrir las empresas fabricantes de plásticos de un solo uso como, por ejemplo, generar negocios de arrendamiento de productos reutilizables para eventos masivos.

“Hay varias empresas que fabrican productos que fueron prohibidos y tienen que prepararse para reorientar su proceso productivo y producir materiales reutilizables, mejorar sus procesos y capacitar a sus empleados para desarrollar ese trabajo”, añade Carlos Jairo.

Por otro lado, en cuanto a las empresas consumidoras de estos productos, la fundadora de Ecobot hace hincapié en que los empresarios y emprendedores deben lograr un impacto ambiental positivo, ojalá dentro del mismo modelo de negocio de las empresas o al menos buscar cómo mitigar los impactos que generan desde sus negocios o sectores.

Competitividad, Octopus Force

Taller, Minambiente

En este orden de ideas, además de la creación de modelos de negocio orientados al reciclaje, las empresas también pueden implementar buenas prácticas para reducir los plásticos de un solo uso. En el taller de la CCC y el Miambiente, Carlos Jairo compartió algunas de ellas:
  • Sistemas integrados de retorno de materiales: por ejemplo, productos con envases retornables donde va y vuelve varias veces.
  • Poner un producto en el mercado y generar un cierre total de ciclo: es decir, que la materia prima implementada para dicho producto sea completamente aprovechable una vez utilizado.
  • Apostarle a lo ecológico: producir o consumir envases, etiquetas, empaques y productos biodegradables.
  • Implementar sistemas de rellenado (refill): vender un producto base cuyo envase sea rellenable una vez se acabe su contenido.
  • Sustituir materiales: cambiar los artículos plásticos por otros que generen un impacto menor, como el papel o el cartón.

“Es importante para las empresas trabajar en este tema porque contribuye a mejorar sus condiciones de sostenibilidad integral. Estamos hablando de que van a poner un producto en el mercado que tenga un envase o empaque con características ambientales, biodegradables o con cierre de ciclos, lo cual disminuye los costos para la empresa y a su vez la generación de residuos”, destaca el experto.

Una apuesta por la sostenibilidad empresarial

Competitividad, Octopus Force

Reciclaje

Si bien no es una tarea fácil, entidades públicas y privadas como Minambiente y la Cámara de Comercio de Cali (CCC), desarrollan estrategias para informar a las empresas y co crear con ellas hojas de ruta que les permita adaptarse a la normatividad mientras generan beneficios en sus unidades de negocio.

“Estamos investigando con las empresas qué están haciendo, cómo se están preparando desde ya para esa prohibición que se va a dar y consolidando esa información para generar un plan de reconversión, que incluya las alternativas tecnológicas, los pasos a seguir y la identificación de las fuentes de financiación que se necesitan para poder implementar todo esto”, concluyó Carlos Jairo.

Para este propósito, además de propiciar estos espacios de información y capacitación, la CCC desarrollará un laboratorio de innovación basado en modelos disruptivos de sostenibilidad y tecnologías, para escalar sus programas y servicios de innovación existentes en materia de autosostenibilidad.

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