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DeepSea Developments vuela muy alto

Historias de éxito

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El 14 de enero de este año se adoptó de manera oficial la marca DeepSea Developments y se cerró la historia de Agrum, el emprendimiento que nació en 2017 para llevar al sector agrícola soluciones tecnológicas basadas en Internet de las Cosas (IoT). Este nuevo capítulo se enfocará en consolidar la internacionalización de las soluciones de hardware y software que diseñan Nicolás ‘Nick’ Velásquez, Juan Pablo Jurado y Nelson Padilla.

Juan Pablo fue el eslabón clave para juntar a estos talentos. A Nick, de origen barranquillero, lo conoció en la Universidad de los Andes mientras estudiaban Ingeniería Electrónica y aunque en esos años de academia no fueron amigos, sí comenzaron a interactuar en las redes sociales para hacer comentarios y aportes sobre los emprendimientos que cada uno tenía en marcha.

A Nelson, ingeniero telemático de la Universidad ICESI, lo fichó durante su paso por el programa Apps.co. El joven caleño también tenía proyectos personales en materia de desarrollo de software, pero decidió apostarle a la propuesta de Juan Pablo y entró para apoyar el desarrollo de los componentes de plataformas en la nube y aplicaciones que se requieren para que las soluciones IoT respondan a las expectativas de los clientes.

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En la primera etapa de Agrum hicieron toda la curva de aprendizaje cometiendo dos errores que los llevaron a cambiar su modelo de negocio. “Empezamos con un producto que medía la eficiencia en la producción de caña de azúcar pero intentamos hacer todo el desarrollo técnico desde cero y nos dedicamos totalmente a un solo cliente, que necesitaba instalar 15 máquinas. Dejamos de buscar otros clientes y a los seis meses, la empresa nos anunció que iba a cancelar el proyecto porque no veía cómo podía sacarle provecho a todo el montaje que teníamos”, dice Nick recordando el desacierto que significó su primer ‘gran negocio’.

Con la necesidad de sobrevivir a este fracaso inicial, accedieron a tomar dos proyectos que involucraban soluciones basadas en IoT. Pero no se trataba de cualquier negocio, pues el primer requerimiento para desarrollar un dispositivo llegó por un amigo que vivía en Canadá; el segundo llamado llegó desde España, en donde estaba residiendo un antiguo empleado de Juan Pablo; y el tercero, fue con un cliente de Estados Unidos, que se concretó justo cuando asistieron al Consumer Electronic Show, en el 2019 en Silicon Valley.

Gracias a esos inesperados cambios que suele dar la vida, pasaron de la crisis con un proyecto local fallido a detonar crecimiento con la exportación de hardware y software a norteamérica y Europa.

Ellos sí hacen la tarea

Y aunque sea tentador hablar de buena suerte, la verdad es que estos tres jóvenes emprendedores y su equipo han hecho la tarea como toca. En 2016, Juan Pablo participó en el programa Apps.co enfocado en Descubrimiento Negocios. En 2017 se apuntaron en ValleE, iniciativa de la Cámara de Comercio de Cali (CCC) con la que lograron mejorar sus habilidades comerciales. En ese año también se consolidó el equipo de fundadores y recibieron inversión ángel del Fondo Ángeles de Occidente.

En 2018 y 2019 participaron en el programa ALDEA de iNNpulsa Colombia y la CCC, con el que lograron consolidar el enfoque internacional de la empresa y concretar los primeros negocios en el exterior. Ese año las ventas llegaron a US $150 mil y el equipo pasó de 4 a 12 personas.

En 2020 volvieron a participar en Apps.co en la versión Crecimiento y Consolidación con Mubon, el primer spin-off de la empresa que consiste en una plataforma de seguimiento para gestión de flotas y gestión de carga de vehículos eléctricos. Esta iniciativa la desarrollan en alianza con Celsia y también contempla la fabricación de cargadores de vehículos eléctricos y trackers.

Ese mismo año, participaron en Google for startups realizado por la Corporación Ventures en Colombia, programa que les permitió establecer una estrategia de revenue exponencial y les otorgó el primer lugar en innovación abierta en internet de las cosas. Gracias a todos los esfuerzos realizados, en 2021 lograron ventas superiores a los US $500 mil en el exterior.

En la actualidad, tienen en marcha una segunda idea de negocio que promete ser el siguiente spin-off de la empresa. Se trata de Voltio, una iniciativa para llevar energía solar a clientes que les cuesta acceder a este tipo de soluciones, como los sectores comercial y residencial.

La CCC, un aliado que cambia vidas

Nick está convencido de que la participación en los diferentes programas de la Cámara de Comercio de Cali les cambió la vida, tanto en lo personal como en lo empresarial. En ValleE, el equipo conoció a Érika Acero, quien ganó en esa oportunidad con un proyecto denominado MaeFloresta y aunque después desistió de su idea de negocio, se vinculó a lo que en ese momento era Agrum para fortalecer el equipo. En ese contexto, Nick y Érika se enamoraron y se casaron el año pasado.

Más allá de lo anecdótico en el ámbito personal, Nick resalta la fortaleza del ecosistema de emprendimiento vallecaucano, con un impacto que se siente desde el primer momento en que los emprendedores se conectan a través de las iniciativas de la CCC.

En ese espacio han crecido como empresarios, mejorando sus habilidades de gestión y logrando conexiones valiosas con mentores y asesores para los temas críticos en los que no son expertos, como contratación y finanzas.

En particular, el programa de Alistamiento Financiero de la CCC fue clave porque les mostró la conveniencia de implementar métricas e indicadores financieros para tener una empresa mucho más organizada. “Ahora cada semana revisamos cómo va la gestión financiera y contamos con un experto que conocimos en uno de los programas de la Cámara”, añade el empresario.

El último hito de la empresa fue su participación con un stand en el Consumer Electronic Show del 2022, un evento tecnológico de talla mundial con sede en Las Vegas. Además de tener listo un nuevo negocio, este espacio les confirmó el potencial que tiene la compañía en Estados Unidos por lo que adelantan todos los trámites para trasladarse a California y desplegar todos sus esfuerzos comerciales. Vislumbrando el potencial, en 2021 constituyeron DeepSea Developments Inc en ese país, pero tienen claro que el desarrollo de los proyectos se mantendrá en Colombia, con sede principal en Cali y un equipo remoto ubicado en diferentes ciudades, e incluso países.

El siguiente paso es abrir una ronda de inversión, en la que les interesa vincular socios norteamericanos que, además de dinero les provean conexiones y experiencia en ese territorio. Nick y Érika estarán a cargo del plan de internacionalización, mientras Juan Pablo se va a dedicar a consolidar los nuevos negocios, especialmente Voltio, para lo cual han adelantado contactos con Polux, la red de inversionistas del Valle del Cauca. Por su parte, Nelson se mantendrá al frente de los temas tecnológicos para garantizar la calidad de todos los productos de hardware y software que se requieran.

“Tenemos grandes retos, pero sin duda uno muy importante es la búsqueda constante de desarrolladores. Por eso vivimos en modo reclutamiento y estamos diseñando nuestro programa de capacitación para los nuevos colaboradores que lleguen a la empresa”, dice Nick. ¿Cuál es el perfil? En esencia, quieren colaboradores apasionados por la electrónica y la tecnología que se conecten con las necesidades de los clientes y quieran detonar su propio crecimiento.
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